jueves, 17 de marzo de 2016

¿Días festivos...?

    ¿De cuáles motores en marcha habla el presidente Maduro? Los motores son sinónimo de movimiento, máquina, mecanismo, por lo tanto requieren estar activados para su máximo rendimiento. En este caso, el maquinista estrella ha decidido apagar los motores e irse de vacaciones, tanto él como su combo y decretar asueto durante toda la semana santa para empleados públicos  y privados, o dicho de otra manera prolongar la inacción y el letargo. Esto cuando menos es una insensatez.


      ¿De cuál ahorro energético habla el presidente, a quién consultó para tales medidas, acaso es retaliación contra las empresas privadas que quieren seguir arraigadas a nuestro país?

     Los venezolanos nos sentimos cada vez más asfixiados, estrangulados, agotados, buscando mayormente alimentos y medicinas. ¿Habrá que suplicar  al heredero que comparta sus viandas y botiquín para subsanar las angustias del pueblo?

     Señor presidente, Venezuela lo que necesita es producción, trabajo y más trabajo. No siga convirtiéndonos en más parásitos
o en sanguijuelas chupa sangre (que al final será lo  único que nos quede si no morimos de anemia antes) pues qué otra cosa podrá esperar el ciudadano común para cuidar a su familia si el Estado se encuentra famélico?

LOS ROSTROS DE MI GENTE

     Los rostros de mi gente son rostros tristes, apagados,
casi plasmados por el desaliento...

     No puede haber alegría ante la incertidumbre.     
     No puede haber claridad en la desesperanza.
     No puede haber futuro ante el cansancio.

     Los rostros de mi gente no están pintados, 
tienen surcos aciagos de piel y barro.

     Los rostros de mi gente no están dormidos,
pasean por las noches con tanto olvido.

     Los rostros de mi gente no tienen lágrimas,
se secaron al paso de la guadaña. 

     

martes, 15 de marzo de 2016

UN DÍA DESPUÉS

     El pasado 9 de marzo, un día después de la conmemoración del día internacional de la mujer, escuché parte del discurso de Maurimar Baloa, representante  indígena, quien se expresó en nuestra asamblea nacional de manera diáfana, directa y con verdadero sentimiento autóctono.

     Esta mujer, joven por cierto, me emocionó por el contenido dramático de sus palabras. De tal magnitud fue su clamor por el abandono y penurias de tantos pueblos indígenas, incluyendo el suyo, que motivó los aplausos de todos los asistentes a dicho evento, abrazos y besos además de palabras de solidaridad y comprensión.

     ¡Ojalá su clamor no se quede únicamente en palabras salpicadas de dolor y también nuestro poder ejecutivo, llámese presidente de la República, entienda la magnitud del drama que sufren nuestras etnias.

     Maurimar Baloa concluiría diciendo, "¡Amazonas es Venezuela!" una forma explícita de recordarnos que les hemos relegado y abandonado. Aquí cabría el eslogan: Prohibido olvidar.

NUESTRA ASAMBLEA NACIONAL

     El otro día vi en la televisión española (TVE) el debate o las intervenciones de los diputados en el congreso español y me llamó la atención el orden y la disciplina que se apreciaba. A vuelo de pájaro: todos los señore(a)s diputado(a)s sentados en sus respectivos curules sin deambular de un lado a otro del hemiciclo; trato educado, dirigiéndose entre ellos como "señorias"; respeto a la máxima autoridad; tiempo de intervenciones bien cronometrado.

     Me pregunté por qué en nuestra asamblea nacional no puede ocurrir lo mismo, por qué no se dictan medidas disciplinarias y/o sanciones a quienes incumplan las normas. Pienso que debería exigirse un mínimo o máximo de respeto a la hora de las intervenciones, propuestas, interpelaciones de cada uno de los diputados de cualquier bancada.

     Si queremos un pueblo educado debemos  enseñar con el ejemplo. Tenemos la obligación de aprender a hablar y escuchar para transmitir mensajes claros, directos que enaltezcan a nuestra Asamblea Nacional. Estoy segura que los ciudadanos sabremos apreciarlo y nos sentiremos orgullosos de la labor patriótica que ustedes, señor Ramos Allup y señores diputados se proponen ejecutar. ¡Manos a la obra!

jueves, 3 de marzo de 2016

AL FINAL DEL TÚNEL...

      Días atrás llegó a mi memoria un episodio con papá, mamá y mis hermanas cerca de la década de los sesenta cuando subíamos de la playa, no se si de Anare o de los Caracas hacia la capital. Al llegar al mayor de los boquerones o túneles estaba congestionado y la cola no se movía.

     Papá preocupado por el humo que emanaba de los carros, nos ordenó salir del nuestro y caminar por la calzada en fila india hasta la salida: "al final del túnel encontrarán la luz".

     Así fue, esperamos a papá únicamente con la angustia de saber como se sentiría el viejo.

     Junto a ese recuerdo la confrontación fue inevitable porque esta vez bajando a Maiquetía, tuve que protegerme la cabeza detrás del parabrisas, pues desde el cerro que arropa el túnel, hoy pintado de pobreza inmobiliaria, lanzan objetos para que tengas la obligación de parar el vehículo. Si eres el elegido, no alcanzarás la luz como antes sino la terrible experiencia de ser atracado, robado  o quizás engrosarás la lista en la morgue.



     

domingo, 8 de noviembre de 2015

6d EL PRINCIPIO DEL FIN

     En estos días pasados me he quedado impactada con las incoherencias del jefe de Estado. Me pregunto cómo se puede deambular con las palabras cuando se incita a revelarse si no se gana una elección (6D) y con la misma a la vuelta del día se dice exactamente lo opuesto: aceptaré, le daré la mano a los diputados que salgan electos, todo dentro de la constitución.

     Por mi parte prefiero, aún con vergüenza, que siga metiendo la pata a ver si los que todavía dudan de su incapacidad para gobernar le dan la oportunidad a otro para tomar las riendas en un futuro más próximo que lejano.

     Estoy segura que esta situación de indefensión  política, económica, social y jurídica tiene que acabarse y para ello hay que empezar ya. El 6D es el principio del fin.

jueves, 8 de octubre de 2015

Llevamos  nuestro nieto en días pasado al Parque de atracciones de Las Trinitarias/Barquisimeto y Oh sorpresa, no se venden brazaletes los fines de semana (Bs 450) sino hay que pagar Bs 100 por cada una de las atracciones, salvo en los toboganes que son Bs 200.

Aparte de lo costoso de la diversión quiero señalar con miras  a quien competa para que se tomen las previsiones y/o sanciones que sean necesarias, por cuanto no se respetan las medidas de seguridad, sobre todo por tratarse de niños: 

Cinturones de seguridad rotos o inexistentes
En el área de los toboganes las pocas colchonetas que hay están el último estado de deterioro o faltantes.

Deseo que se tomen las precauciones del caso y se exija el acondicionamiento de este establecimiento por la seguridad de nuestros niños y el equilibrio de nuestro presupuesto.